Único Restaurante Peruano auténtico en nuestra área – El Mono

By Gilda Rada

La historia detrás de El Mono, único restaurante peruano en nuestra área, es una historia fascinante que conjuga el deseo de una familia que ha querido compartir el tesoro de los sabores tradicionales que les han sido transmitidos de generación en generación, con las grandes tendencias del mercadeo culinario contemporáneo: esmerarse en la atención y en el tener una relación estrecha con la clientela, escucharla para desarrollar aquellos aspectos que más aceptación tienen y asegurarse así de que su idea de negocio encaje con lo que esperan los comensales en cada visita.

Daniela nació en Perú donde vivió por 16 años, vino a Estados Unidos debido a un trabajo que le ofrecieron  a su mamá, quien apenas se estableció mandó a buscar a sus dos hijas. Hace diez años el camino de Daniela se cruzó con el de “Mateo” el nombre hispanizado de su esposo persa nacido en tierras estadounidenses.

Ambos soñaban con tener un negocio propio que les permitiera extender ese ambiente cercano, cálido, de familia, que se respira en la mesa de la cocina de cualquier casa latina. Hace 6 años, cuando Daniela y Mateo Khadivian vivían en el área de Los Ángeles, California, cerca de los padres de él y la madre y hermana de ella, su deseo se hizo realidad. Para entonces, habían pasado solo tres meses desde que la cigüeña les trajera un varoncito, Roovan, quien se unió a su hermanita, Isabela, y a sus padres en esta aventura de un emprendimiento familiar.

En ese momento, las posibilidades que se les presentaron los llevó a tener un café, pero al poco tiempo se dieron cuenta que tenían que ir más allá de ese reto inicial, pues en el vecindario habían franquicias dirigidas a captar esa misma clientela. Temprano les tocó reinventarse e introdujeron sánduches o bocadillos para el almuerzo, lo cual fue recibido muy bien por el público.

Poco tiempo después, y gracias a la licencia de expendio de alcohol, ese pequeño café se convertiría todas las noches en un Wine bar donde se podía tomar tragos al final del día e intercalar con unas entradas. Ya en esta etapa comenzaron a introducir platillos emblemáticos de la cocina peruana como el ceviche, la causa y las papas a la huancaína en una presentación de botana o aperitivo.

Aquellos que aún no han deleitado su paladar con la comida peruana deben saber que está considerada como una de las más ricas y variadas de nuestro continente americano, que en ella misma cuenta la historia de su país y recoge la influencia cultural desde los Incas, de quienes el Perú contemporáneo es digno descendiente, paseándose por las tradiciones de las cocinas asiáticas, italianas, españolas y africanas como muestra de los distintos pueblos que se han fundido y han hecho de ese país sudamericano lo que es hoy en día.

Daniela siempre cuenta con orgullo que las recetas de los platos que se ofrecen en su restaurante son exactamente las mismas recetas que su abuelita le enseñó en su casa, siendo fiel a los ingredientes y técnicas que ella misma había recibido de su madre y su abuela. Eso es uno de los grandes distintivos de los sabores de El Mono.

Sin embargo, en aquel espacio reducido en El Cerrito, cerca de los Ángeles, las regulaciones comerciales no les permitían emplear ningún método de cocción que generara humo. Fue así como Daniela tuvo que adaptar sus recetas a otras técnicas que además resultaron en una versión más saludable de esos platillos tradicionales.

Al empezar a servir entradas peruanas fue necesario darle un nombre y una identidad corporativa al restaurante que incluyera un logo que lo relacionara con Perú. Daniela se inclinaba al nombre de quínoa que es una súper comida que está muy en boga en este momento, pero cuando Mateo le preguntó sobre cómo podría ser el logo, ella estuvo de acuerdo en que la imagen de la quínoa no rendía mucho para un logo. Dejaron la conversación como la llevaban en ese momento, pero a las pocas horas a Mateo se le ocurrió la idea de El Mono, que es un da las llamadas líneas de Nasca, unos Jeroglíficos o dibujos gigantescos encontrados en el suelo del desierto al sur de Perú y que han sido proclamados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Tecnología, por sus siglas en inglés); Daniela no podía estar más de acuerdo, El Mono era su preferido, hacía años que se lo había tatuado en su hombro izquierdo.

La historia del restaurante El Mono cuenta con una serie de episodios muy interesantes, entre los que destacan la mudanza a un local más grande por obra de un cliente asiduo y gran amigo de la familia; el haber aparecido en un programa de televisión local, “Check please” Bay Area, donde las reseñas fueron tan favorables que desde el día siguiente de la transmisión comenzaron a recibir oleadas de comensales deseosos de probar los “sabores frescos de Perú” como reza el eslogan del restaurante.

Otra gran característica del restaurante es que el personal se esmera en la atención. Están comprometidos en ofrecer esa calidez de trato que tanto nos identifica a los latinos como pueblo.

Pero El Mono no es sólo una idea de negocio, la historia del restaurante está íntimamente entrelazada con la historia de la familia de Daniela, Mateo, Isabella y Roovan a quienes además se han unido Mayra, hermana de Daniela, y Fren, hermana de Mateo, con su esposo Navid Radnia y sus hijos Fren y Navia. Vale destacar que El Mono llega a nuestra área gracias al cariño familiar y al empleo de Navid que lo trajo a trabajar en un proyecto que duró alrededor de dos años.

Finalmente, Daniela y Mateo vinieron a Shreveport a probar suerte y fueron conquistados, entre otras cosas, por la hospitalidad y amabilidad sureña. De esa manera comparten la sociedad en ambos restaurantes con Fren y Navid, estando cada familia al frente de una plaza.

Además de opciones “a la carta”, El Mono se ha hecho muy popular por su bufete y, más recientemente, por sus noches de salsa y bailes latinos, antecedidas por clases gratuitas de dichos ritmos.

Daniela tiene un gran deseo en contribuir a la unión y promoción de nuestra comunidad en el área de Shreveport – Bossier y junto a Mateo, Fren y Navid quieren invitarlos a ampliar sus horizontes culinarios y degustar los sabores de la cocina peruana en restaurante El Mono.

 

 

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